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Las castas y la pobreza ahogan a miles de personas en La India. La Fundación Vicente Ferrer, presente en Anantapur desde hace más de cuarenta años, conoce bien el territorio, sus gentes y sus costumbres gracias al desarrollo de proyectos de mejora de las condiciones de vida de una población extremadamente pobre que intenta mantener a sus familias a través de la agricultura y la comercialización de leche procedente de sus animales. Sin embargo, sobrevive como puede en un entorno de castas que favorece la desigualdad.
Sasi Kumar, miembro de esta fundación, acercó ayer La India a los toledanos en el Centro Cívico de Padilla. Durante más de una hora explicó distintas diapositivas de la vida cotidiana de muchas familias de Anantapur y de otras zonas que cuentan también con la presencia de una fundación que ha conseguido importantes logros educativos y sanitarios gracias a los distintos proyectos desarrollados en la zona durante años.
«Les explicamos que la educación es el desarrollo del pueblo». Kumar conoce de cerca las carencias educativas, puesto que muchos niños y niñas en edad escolar no acuden a la escuela porque se les obliga a trabajar para ayudar a la familia. Sin embargo, la Fundación Vicente Ferrer se encuentra satisfecha con su trabajo en la zona porque cuenta ya con más de 140.000 niños apadrinados. Los datos de 2009 apuntan esta intensa labor, ya que la ONG ha construido 1.140 aulas y escuelas y ha superado con creces las expectativas de matriculaciones, ya que hace dos años se contabilizaron 76.534 niños y niñas en Primaria y 66.638 alumnos en Secundaria.
En este sentido, Kumar observa un «cambio importante» de las costumbres, ya que existen casos de jóvenes que han estudiado carrera y han regresado a sus lugares de origen para mejorar las condiciones de vida de su pueblo. En estos casos, las castas se han difuminado y los jóvenes ejercen la medicina y otras profesiones sin las cicatrices de la arraigada sociedad de clases.
La sensibilización.
Las mujeres sufren una fuerte discriminación en este país. La Fundación Vicente Ferrer también ha puesto en marcha distintas iniciativas encaminadas a frenar esta situación. La formación es uno de los pilares básicos para la ONG, que también se ha implicado con la búsqueda de nuevos ingresos para ellas a través de las microempresas y los préstamos con los que se puede comprar vacas y búfalas y comercializar la leche. Las mujeres vencen la resistencia de las costumbres y cada vez son más las que se animan a acudir a los centros de asesoramiento de la fundación, que atendió a casi 5.000 mujeres en 2009.
La Fundación Vicente Ferrer pone especial atención a las comunidades intocables, las que ni siquiera tienen casta. A pesar de que en teoría no debería existir la discriminación porque la Constitución india lo prohíbe, en la práctica estas comunidades siguen siendo marginales. Además, la ONG ha comenzado a trabajar con los grupos tribales de los bosques, pueblos muy humildes que también sufren una pobreza extrema.
Fuente: latribunadetoledo.es
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